28.6.13

Cuando lo ilegal se vuelve heroico



Algo puede ser legal, pero inmoral. Así también, algo ilegal puede parecer ético o moral. La moral se entiende aun por encima de la ética, en cuanto esta última rige una conducta y la moral concierne a los valores.

La ética y la moral son subjetivas, y más la última. Es usual que en un Estado laico se piense la moral como algo religioso y la ética como algo pragmático. Y es un error. La ética no es una antítesis de la moral, pues no es un opuesto. Si la ética es la tesis, las moral sería la súper tesis.

La moral es individual. La ética, además de individual, es grupal. Sin embargo, ninguna es universal. Por ello, se establece la ley, que está encima del individuo controlando incluso su moral y ética.

Fácilmente se puede decir que lo opuesto a lo legal es lo ilegal, pero ¿qué es lo ilegal? Si la ley dice "no harás" y haces, es ilegal. Si la ley dice "haz", y no haces, es ilegal. ¿Y lo que no dice la ley? ¿Es ilegal? Si la ley no dice "haz", pero no dice "no hagas", ¿es ilegal hacer o no hacer? No.

Sin embargo, aquello que la ley no incluye, la moral sí lo hace. Pero, lo que es inmoral para unos, es perfectamente aceptado como moral por otros, por ello, se debe hacer uso de la ética.

Recientemente, en mi país, esta pequeña porción de tierra atormentada por sí misma, algunos hechos han puesto de manifiesto lo poco que entendemos de lo expuesto al principio de este texto. Y, aunque algunos renieguen de ello, demuestra lo moralista de nuestra sociedad, en oposición al conocimiento de la ley*.

Una grabación, la divulgación de mensajes privados, la aprobación de una ley o el cumplimiento de otra, han generado un sin fin de opiniones apasionadas en redes sociales, medios impresos y digitales, radios, canales de televisión, etc...Y casi todas, por no decir todas, están cargadas de moralismo, o sea, son subjetivas.

En cada una de las opiniones se han mencionado héroes y villanos. Otros, creyendo tener una visión más profunda de los hechos, prefieren referirse a estos desde lejos, en tercera persona, o callar.

Quizá lo más sensato sea lo último.

La moral es no es individual por defecto, pero se manifiesta de forma individual, mas no así la ética, ni la ley. La ética laboral, por ejemplo, no aplica para quienes no trabajan. La ley de pensiones no aplica para el transporte. La moral en cambio, aunque individual, trasciende de la ética y la ley, y este país, lo aceptemos o no, es moralista.

Embriagarse*, por ejemplo, no es ilegal. Un individuo puede programar embriagarse el viernes por la noche, y no pasa nada. Lo ilegal sería que intente conducir en ese estado o cometa ilícitos. Eso sí es ilegal. Ahora, ¿rompe la ética al embriagarse? Habría que revisar si el sujeto, y su conducta, está regido por algún tipo de normativa. Luego, ¿es inmoral embriagarse? ¿Lo es? 

Así la cosa se torna altamente subjetiva.

Para mi madre, por ejemplo, tomar una cerveza es inmoral. Para algunos conocidos, no tomar es inmoral. Para mi, no es inmoral siempre y cuando no haga nada inmoral... ¿ya?

La moralidad es el problema, no la falta de sino cómo la concebimos, pues si no hay falta a la ética ni a la ley, el acto de embriagarse se juzga simple y sencillamente por la moral. Y lo peor, la moral individual.

La ley ampara a cualquier individuo a expresarse de otro como quiera, siempre y cuando no le difame o amenace. La libertad de expresión es un derecho. Por lo tanto, si no hay ilegalidad, expresar lo que se piensa de quién sea es un derecho. Si hay inmoralidad o falta de ética en lo que se dice, pues, eso es otra cosa.  Ahora bien, lo ilegal es atentar contra la privacidad de un individuo. Grabar conversaciones sin el permiso debido sí es ilegal. Se necesita el consentimiento de quien será grabado o una orden judicial por sospecha de ilícito, pero hacerlo porque sí, pues, es ilegal.

Si quien decide hacer tal cosa argumenta que lo hace porque hay inmoralidad en la conversación y esta debe ser expuesta, pues, no evita el hecho que sea ilegal. Es más, en un juicio, aunque la grabación tuviera contenido que demuestre culpabilidad, por haberse realizado sin consentimiento u orden judicial podría derivar en no ser tomada en cuenta y convertir al acusado en víctima...

Hay un precedente. Un periódico se vio en aprietos legales por publicar la foto de un menor de edad que cometía un delito. La ley no permite eso... Otra vez, como se puede notar, lo legal no es moral.  No hay delito moral.

Así, en las recientes grabaciones expuestas al público, de forma anónima por cierto, donde un político expresa su opinión personal acerca de otro político, la única ilegalidad que capto es que fue grabado sin su conocimiento. Ninguna de las grabaciones que he escuchado conducen a un delito. Y si tomo en cuenta que cualquiera que conoce lo básico de edición de sonido notará que hay evidente manipulación, la cosa se torna doblemente ilegal, por inducir a la difamación.

A este punto aclaro que no simpatizo ni con el personaje expuesto, ni con el instituto político aludido*, pero tampoco con el método que un personaje anónimo usa para "perseguir y exponer la verdad".

Ilegalidad versus moralidad y ética. No hay ilegalidad en lo que dice, pero el villano es él por pura moralidad...

Luego, en otro caso, un ciudadano decide exponer ciertos mensajes que un político envía a su cuenta en una red social. Las cuentas, todas, son privadas, pero al integrar contenido de una cuenta a otra, pues, de alguna forma, deja de serlo en el sentido que, como hizo este ciudadano, puede o no publicar lo que está dentro de su cuenta. Así, ese mensaje, aunque es ajeno, se encuentra contenido en su cuenta por lo que bien puede exponerlo. Legal, sí, ¿moral? ¿ético?

Lo curioso del caso es que este ciudadano solo expone el material del político que le escribe, nunca expone lo que él responde. La cuenta, por cierto, no es del político o al menos no lo era, pues es la cuenta con la que se identificaba a la persona que publica lo mensajes, algo que lo mete de nariz en el asunto que él mismo expone. El coloca la reacción, no lo que provoca la reacción. ¿no sería ético que mostrara también lo que él escribía o de qué forma se involucró en esos mensajes? De moral, ni hablemos.

¿Dónde está el heroísmo de estos individuos? ¿Por qué se les aplaude por acciones ilegales, inmorales y antieticas? Quizá porque pensamos que estas acciones no son tal cosa.

El Salvador es un país moralista, pero, lamentablemente, el exceso de moral se debe a que hay doble moral. "Donde dije, digo". Ese debería ser el lema salvadoreño, mas parece prevalecer algo parecido a "mientras nadie me oiga o se entere...".

Lo triste del caso es que cada cierto tiempo aparece una oportunidad para abusar del moralismo en beneficio de intereses poco morales. A tal punto que algunas leyes son impuestas por pura moralidad. En este país, un embarazo ectópico puede convertir a una mujer en delincuente, sí, porque el aborto está penado con cárcel. Una ley moralmente inmoral.

No apoyo el aborto*, pero no apoyo culpar al inocente.

No creo en héroes anónimos, ni en dobles discursos. El caso Watergate puede servir de ejemplo para mostrar que una acción que no está justificada por la ley no puede ser heroica. Pero estamos en un punto de la historia donde no sabemos si llamar a personas como Assange y Snowden, héroes o villanos, pues, sin dudarlo, saltaron lo legal para demostrar algunas ilegalidades, sobre todo Snowden, pero de una forma maliciosamente subjetiva, con los dados cargados para alterar la opinión pública.

Un héroe, ante todo, debe ser moral, y luego, legal. Si no hay ilegalidad en una acción, no puede ser perseguida por la ley. Y la inmoralidad que no está regulada por la ley, solo puede ser juzgada en casa por los prejuicios y paradigmas de cada quien.

Quizá mi molde sea el malo, pero no puedo tomar las cosas de otra forma.

Algo anda mal en un país cuando lo ilegal se vuelve heroico.


*No soy abogado, pero no es requisito para conocer la ley. No ingiero bebidas alcoholicas, por lo tanto nunca me he embriagado. No simpatizo con ningún partido político. Creo que el aborto es el fin de una vida, mas entiendo de abortos involuntarios o clinicamente necesarios. Aborresco aquellos abortos intencionales.

No hay comentarios: