22.2.11

The Social Network


Yo tengo una cuenta en facebook. Mis amigos tienen cuenta en facebook. La mayoría de personas que accesan al internet y que conozco tienen una cuenta en facebook, y así, sumando, millones de personas tienen una cuenta en la red de redes, facebook.

Voy a ponerme un poco duro con The Social Network porque debe ser así.


No se necesita ser economista, matemático, hechicero o Raymond Babbitt para deducir que los ejecutivos de Columbia y Sony se motivaron en esa simple suma de gente con una cuenta en facebook para interesarse en financiar una película sobre los orígenes del sitio. Y así fue.

Se preparó la caza empezando por el reparto, que es una red para todo tipo de peces: Jesse Eisenberg, quien interpreta a Mark Zuckerberg, creador de facebook, atraería al público que no quiere considerarse un fan sino un curioso; Andrew Garfield sería la trampa para los que sí son fan y para algunos geeks (recordemos que será el nuevo Peter Parker) y Justin Timberlake sería el imán para las féminas. Next.

Luego había que buscar un guionista que pudiera pasar de la polémica sin quejas, por aquello de que los mencionados, y en particular el dueño de facebook, se disgutara, no con las imágenes sino con el contenido de la película y la forma de presentarlo en pantalla, y entonces se busca a Aaron Sorkin, un respetado guionista que gusta de poner líneas memorables en boca de los personajes de sus película, o sea, una pintor de letras que haga parecer bello lo simple e invisible lo malo.

Y así la cosa quedaría en manos de David Fincher, un director de perfil bajo que tiene en su currículum películas que generaron buenos ingresos (Fight Club, 1999) y otras que agradaron a la crítica (Se7en, 1995). Dos cosas que gustan en hollywood. Además, es un tipo cool que disfruta trabajar con la industria musical de vez en cuando haciendo videoclips para algunos artistas reconocidos (véase Vogue de Madonna). Agreguemos un par de productores light, como Kevin Spacey, y como elemento musical sorpresa a Trent Reznor. Agítese y obtendrá un producto con pocas probabilidades de fracasar —dijo alguno de esos ejecutivos.

A mi no me engañan. La idea era generar un producto que pasara todos los controles de calidad (audiencia, crítica, industria, la gente en facebook) sin molestar a nadie y que generara al menos unos doscientos millones de dólares de los quinientos millones de usuarios posibles de facebook. Así.

Sin embargo, nadie pensó que la cosa iba a salir mejor de lo que se planeo.

The Social Network resultó ser una película sobresaliente, al punto de ser considerada por muchos la película del año.

Nadie pensó que la actuación de Jesse sería tan magnética, tan acertada en presentarse como una especie de anti-heroe que, a pesar de todo, se admira, y sobretodo, se teme.

Nadie pensó que los roles secundarios serían tan decentes y que hasta el mismo Justin se luciría en darnos una versión creíble de si mismo como actor y del rol que representaba, ni que la apuesta del director de usar a Armie Hammer para hacer el doble papel de los gemelos Winklevoss sería tan acertada como la inclusión de Trent Reznor al proyecto.

David Fincher, con su trabajo, logró sacar de discusión las primeras motivaciones de esta película, y lo ha hecho tan bien que, aunque las sepamos, no se puede quitarle ningún mérito.

Si bien The Social Network no muestra la verdad sobre los inicios de facebook, ni es una visión objetiva de los hechos que usa como base, nos permite conocer parte del cómo usando temas universales que aunque subgetivos (como todo en el cine) humanizan la película.

Amistad, ambición, soberbia, traición... algunas palabras que la película nos muestra a un ritmo impresionante, valiéndose del sagrado recurso del flashback para acaparar nuestra atención con cada segundo que pasa. Aaron tejió un guión sin fisuras, muy acorde a la dirección.


La banda sonora es superior. Una gama de sonidos sintetizados que buscan potenciar las imágenes y sincronizar con el ritmo del montaje que a su vez va determinado por la cámara, o sea, por la dirección de Fincher. Trent se aseguró un Oscar® en sus vitrinas.

No, no es una nueva Pirates of Silicon Valley, no. Esta película, The Social Network está bien contada (guión) y estupendamente dirigida. Y nadie contaba con eso, sobretodo yo.

Debo admitir que The Social Network no es mala. Además de todo lo que lleva consigo usar, mencionar o incluir el nombre de facebook, es una película sobresaliente.

Debo decir que David Fincher es un serio candidato al Oscar® como mejor director (aunque no gane).

No voy a aplaudirla de pie, porque a pesar de su buena factura no es el tipo de cine que merece una ovación, pero merece algunos aplausos ¿Por qué? Porque intenté ser duro con ella exponiendo su motivación comercial al valerse de la popularidad de la red mencionada, por la forma totalmente industrializada de preparar el proyecto con anzuelos en su reparto que aseguraran audiencia, por la forma subjetiva de tratar el asunto en sí (el origen de la idea), por ser una muestra de la cultura wannebe y ser condescendiente con una sola versión de los hechos dando la impresión (intensional o no) de que así sucedió todo.

Sí, intenté ser duro, y a pesar de eso, terminé dándole algunos aplausos.

No es una película que merezca cinco estrellas (Peter Travers eres un lameculos!) pero merece una consideración aparte de ese grupo de películas que tienen las mismas intenciones (hacer dinero) y no pasan de ser mediocres.

A mi, a pesar lo bueno que pueda ser, no deja de serme muy incómoda y hasta sospechosa, quizás porque se trata de facebook...



No hay comentarios: