8.7.09

El síndrome de Zeling a la inversa


¡No al golpe de estado en Honduras! 
¿Si a las "barrabasadas" del Presidente Zelaya?¡Si al golpe de estado!
¿No a la institucionalidad de Honduras?


Sucede que a mí, cuando se trata de política, me sucede algo muy similar a lo que le sucedí a Leonard Zelig, pero a la inversa.


Leonard Zeling, el camaleón humano, era capaz transformarse físicamente según el medio en el que se encontraba, de esa forma, si estaba con italianos, su apariencia parecía la de un italiano; si estaba con un afro-americano, su aspecto era como uno de ellos; cuando estaba con gente asiática, su fisonomía cambiaba al punto de ser similar a un asiático y así, dependiendo de con quién estuviera, el tipo era capaz de emular e imitar a quienes lo rodeaban al punto de parecer uno de ellos.



Leonard Zeling
, es un personaje ficticio que da vida a una película de Woody Allen, Zelig.



Había decidido no caer en la trampa, pero, debido a las mismas razones de siempre (incomprensión, frustración, desahogo...) no he podido evitar meterme en "todas las ratoneras políticas" que he visto estos último días y todo por culpa de mi forma de pensar.

Mencionaba anteriormente el "Caso Leonard Zeling" porque lo que ocurre con él tiene que ver con la aceptación. Zelig desarrolla un mecanismo de auto-protección para adaptarse al medio en que se desenvuelve y de ese modo evitar el ser rechazado.

— Díme, ¿porqué asumes las características de las personas con las que estás?—le pregunta la doctora a Zelig.
— Es algo seguro —responde.
— ¿a qué te refieres? —pregunta la doctora— ¿cómo que "seguro"?
— Seguro... —admite Zelig, en estado de hipnosis— ... el ser como los demás.
— ¿Quieres sentirte seguro?
— Quiero caer bien.


¿Lo ven? Por eso digo que a mí me pasa a la inversa, al contrario. Yo no busco quedar bien con nadie por eso, esté en el ambiente que esté, intento ser lo más parecido a una persona objetiva.

Después de lo sucedido en Honduras, muchas personas han salido a rasgarse las vestiduras y a decir de todo en favor o en contra de lo ocurrido, y, como siempre, este personaje (yo) se ha visto envuelto en un sinfín de polémicas que, a estas alturas, no deberían asombrarme, pero ¡me asombran!

A diferencia de Zelig, cuando yo estoy platicando con gente de izquierda, de alguna manera ellos me ven como una persona de derecha, por ponerle nombre a los lados. Igualmente, cuando estoy con gente de derecha, estos me marcan como una persona de izquierda. O sea, en mi país, cuando estoy con los "rojos", parezco "tricolor"; cuando estoy con los "tricolor", parezco "rojo", y así, si estoy con los verdes, parezco amarillo, si estoy con los amarillos parezco pitufo (azul) pero nunca, nunca, nunca, combino con ninguno.

Zelig intentaba caer bien, porque parecía que eso era seguro. Yo intento decir lo que pienso, y creanme que he llegado a pensar que si estos fueran los tiempo de la "guerra fría" sería un exiliado o un desaparecido.

No voy a pofundizar más en lo que he dicho acerca de eso (situación política de honduras) porque, como le dije a un amigo, "no vale la pena".

Sólo debo decir que no apruebo ningún tipo de golpe de estado, ¡ninguno!, pero tampoco apruebo ningún tipo de fraude, ni envestiduras falsas, ni fotomontajes de "democrácias", ni "meritocracias" de compadre hablado, ni injerencia extranjera venga de las "barras y estrellas" o de "Bolivares", ni en líderes mesiánicos que parecen estrellas de cine, ni en censuras leves, ni en censuras graves (de ningún tipo), ni en "espantacrisis", ni ángeles que comen niños, ni demonios que ayudan a cruzar a los ciegos la calle.

Si por eso soy rojo, verde, azul, tricolor, multicolor, incoloro y hasta inodoro, lo siento mucho, dejaré de caerle bien a muchas personas.

Debo anotar que, de todas las películas de Woody Allen, esta (Zelig) es la que considero más profunda en su planteamiento temático y más absurda a la vez. Sé que tengo mucho tiempo de no hablar de cine aquí y que algunos de los que lean este post (dos o tres) hubieran preferido que hablará de ella de la manera acostumbrada, la que se apega estrictamente a lo cinematografíco, y eso haré, aunque no sé si lo publicaré (hasta con rima escribo) pero, esta vez, me parece que la película se ajusta mucho a lo que intentaba decir.

4 comentarios:

jonasan dijo...

MI estimado DEARmente..el decir "no vale la pena" comentar de esta situación es algo alarmante de tu parte, porque a mi parecer..lo ocurrido en Honduras cambiara la historia de la política en toda america latina y a puesto en una cuerda floja la credibilidad futura de la OEA o al menos de los que la dirigen...y nadie se lo hubiera pensado de un pais "humilde" como honduras...hay que ver esta situacion no con ojos "politicos????"...al fin vivo en carne propia (ya que en estos momentos vivo en Honduras) lo que puede hacer un pueblo reclamando sus derechos porque a pesar de lo que se pueda leer en los medios la verdad que se palpa cara a cara con la gente es esta: NADIE QUIERE QUE REGRESE ZELAYA...y bueno...jajajaja....te dejo con un saludo fraternal..!

jonasan dijo...

respecto a tu analisis de que pareciera que tomas un papel antagonico en cada ambiente que te desenvuelves...pienso que como ejercicio intelectual es mejor...jajajajajaja....aunque no creo que lo hagas concientemente....

DeaR dijo...

@jonasan: Grcs por comentar este post, no puedo decir más, creo que no soy la persona adecuada para hablar de esto, lo que escribí aquí tiene más que ver con lo último que escribiste que con lo primero que yo escribí pero, lo sucedido en Honduras fue el detonante.

Esoy de acuerdo en algo, la verdad siempre está en el pueblo, en la gente, son ellos los que deben pronunciarse, son ellos los que deben elegir, no la OEA, ni la ONU, ni el SICA, ni MERCOSUR, ni el FMI, ni el ALBA, ni OBAMA, ni MADONNA...

Saludos hasta donde estés!

Folósofo dijo...

Yo tengo una regla....
No hablar de politik pork soy demasiado politico
ud lo sabe amigo.