27.2.16

Cuatro de ocho: Mad Max, The Martian, The Revenant y Spotlight.

(O por qué George Miller fue el mejor dirigiendo)


Me picó el desgano. De las nominadas a mejor película, solo he visto Mad Max: Fury Road, The Martian, The Revenant y Spotlight, justo en ese orden. No veré más antes del domingo, ni repasaré mi favorita antes de la ceremonia, como acostumbro.


Como siempre, no me gusta el reparto de nominaciones. La caprichosa consideración de los miembros de la Academia incluye autopromoción, compadrismo, narcisismo, pago de favores, recuperación de inversión e incluso 'convivencia'.

Anote: si llena bien el formulario, su película puede salir estampada de nominaciones. Algunas se incluyen desde que se firman los contratos. "Firmo si empujas mi nominación", por ejemplo. O, "Siempre podemos empujar su nominación para recuperar dinero".

Los Oscar, como cashback.

The Revenant es favorita. Ya ganó la mayoría de premios esta temporada, como película, director y actor. Sin embargo, apuesto por Spotlight como mejor película. En esa categoría votan todos los miembros de la Academia por igual.

Me gustó The Revenant, pero no le considero obra maestra. No creo todas las historias del rodaje. Bien filmada. Quizá estéticamente mejor filmada de las cuatro que he visto. Bien editada, con una fotografía muy cuidada, preciosista.

Alejandro imita, casi calca, a Andréi Tarkovsky en encuadre, movimiento y edición. Por eso su película parece 'tan' buena. El visto bueno casi unánime de directores y críticos se debe a que, al filmar como Tarkovsky, The Revenant sabe a otra cosa. 

Hay trampa, truco. Imitar no siempre es homenajear. Cuando calcas, copias; cerca está el plagio. 

Imitar la técnica es una cosa, incluso calcar escenas es válido como guiño, pero llenar de escenas calcadas una película es abusivo. La intención queda en duda y, para mi, The Revenant parece buena (o es) porque Alejandro supo calcar a Tarkovsky. Hay escenas propias de El Negro, incluso de auto referencia (Birdman, Biutiful). Se nota paciencia y planeación en su tabajo. Mucho ensayo coreográfico antes de rodar. La escena del ataque de la osa es muy convincente, pero, hay efectos especiales...

Spotlight, en cambio, imita sin calcar abusivamente. Imposible no referir y comparar con All the president's men, de Alan Pakula. Es casi de manual ver esa película al arrancar una filmación parecida.

Thomas McCarthy asume eso, sin complejos. Ciertos criticos ven debilidad en ese punto. Yo veo humildad y honestidad. Si vas a hacer algo, usa un método convincente, pero respeta la distancia. Spotlight honra a All the president´s men.

Me gustó que se centre en la investigación sin adornarse de discursos ni distraerse en el drama forzado. Tampoco busca usar el gesto documental. Nada de eso necesario.

Algo eleva la película a otro nivel es la forma de aprovechar sus actores sin poner peso en nadie en particular. Cada intervención de los actores es un paso a paso en la historia, como en una carrera de relevos. Si uno falla, fallan todos. Un reparto coral con gran química en la pantalla. McCarthy maneja bien a los actores, que demuestran talento en cada intervención.


No hay efectos especiales en Spotlight. Tampoco metáforas visuales ni pretenciones cinematográficas. No hay trucos, ni polémicas gratuitas. Su historia es conocida, por lo tanto la trama no contiene giros. A pesar de eso, el guión logra mantener el interés y avivarlo escena por escena.

Seguro que Spotlight fue vista por más miembros de la Academia que The Revenant, a la que vieron más directores y fotografos (cinematografía). Eso pesará en la votación final.  Spotlight no es una película fácil, por tema, pero McCarthy acertó al filmar como en los 70s, usando la mejor referencia: All the president's men.

El Negro filma con talento, no hay duda; pero peca de cierta pretensión. McCarthy evita impresionar. Su dirección es más sutil, pero no menos digna.

Sin embargo, George Miller.

Mad Max: Fury Road sorprendio a todos. Público, críticos, prensa e industria. Nadie esperaba eso. Hubo mucho prejuicio previo a su estreno. Un reboot de Mad Max no provocaba gracia. Hasta se esperó lo peor.

Está claro Mad Max 2, fue-es-será lo mejor de la saga del Guerrero de la Carretera. George lo sabe mejor que nadie, por eso evitó imitarse a si mismo. Nada de autocomplacencia. Nada de verse al espejo.

Caso raro.

Miller, de setenta,  filma con adrenalina de un joven. El ritmo casi enloquecedor de su película no parece de su factura. La cámara filma con furia, casi de forma viseral. Mad Max es un paréntesis dentro de las nominadas.

Su director gana rodando, pues a pesar que hay efectos visuales, las mayoría de tomas fueron hechas corriendo en el desierto, tomas reales, pues. Muchas tomas. Muchas, muchas, muchas tomas. El ritmo alocado no se cae en la mesa de edición sino que se potencia, logrando un lenguaje cinético sin igual. Una película con gran sentido cinematográfico, muy bien fotografiada (John Seale, El Paciente Inglés).

Lo que parecería broma en otra película en esta se muestra como una genialidad. Miller da clases.

Si hay que imitar, que sea como guiño o referencia. Así, cuando un auto aparece con un guitarrista punk con amplificadores a todo volumen a su espalda, tocando la guitarra como un loco, el recuerdo de los helicopteros con parlantes a todo volumen mientras suena La Cabalgata de las Valquirias en Apocalypse Now es inmediato.

https://www.youtube.com/watch?v=1DcqnkzGEFQ

Miller sabe. Miller filma como un rayo. Autos reales, motos reales, escenarios reales. Miller sorprende a todos porque su dirección es superior. Nadie mejor que él en esta categoría. Hablando estrictamente de dirección, pues. No le ayuda el producto, pensado como un blockbuster, pero, a pesar de, su película fue de lo mejor de 2015.

The Martian, a parte, es la más amigable de las películas nominadas como mejor del año. Ridley Scott, un viejo conocido de la Academia, da una patada en el culo a quién sea cuando filma. Sea el género que sea. Comete pocos errores, mínimos. Eso sí, Ridley siempre tiene apoyo financiero. Con un buen presupuesto, cometer errores es pecado.

The Martian es simpática. Cine sin más pretención que ser un espectáculo digno de verse. Y lo es. Lo opuesto a Interestelar de C. Nolan.

Matt Damon pesa mucho en el éxito de la película, y casi sin actuar. Matt siendo Matt. Su personaje simpatiza con todos de inmediato, por eso nos enganchamos a la historia.


Guión preciso. Ritmo adecuado. Nada fuera de lo que hace Ridley. Buena película, hasta para repetir; pero sin posibilidades.

En terminos de actuación, muchos elogian a Eddie Reymayne, por La Chica Danesa, pero a mi no me convense. Con maquillaje y vestido adecuado, cualquier actor hace algo similar. De los que vi (Eddie, Matt y Leo), Di Caprio sobresale. 

Su actuación, casi sin diálogo, convence. Igual pienso que cualquier otro actor hubiera hecho algo similar o superior.


El maquillaje ayuda.

Tom Hardy sí debe ser premiado. Su actuación revela un villano sin igual. Su monólogo expone su personaje con una frialdad tal que hasta parece justificar su comportamiento.


Tom debe ganar su premio, ya Stallone festejo lo justo por Creed.  Aunque verlo recibiendo su premio sería un detallazo. Todos de pie, seguro; pero dudo que pase.

Cuatro de ocho.

No puedo opinar más. Es la primera vez que no veo al menos una de las películas nominadas como mejor película extranjera. También me reservé comentar en post individuales las películas mencionadas. El desgano es así.

Doy por ganadora final a Spotlight. Lo que pase antes de eso me da igual. Mis votos para Miller y Hardy. Aunque la cosa no salga así. De las chicas no opino esta vez.

El hijo de Saúl está encargada para ver, pero será después de la premiación. Post seguro.

Hasta entonces.

Paz.

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