24.9.15

Fin y eternidad


En la clínica. Sobre el arco de una puerta hay un televisor de 27". Mientras espero que mencionen mi nombre, veo Los Picapiedras. Es el episodio cuando Pedro crea una pócima que reduce su tamaño. Éste convence a Pablo, su amigo, para ir a la televisión a presentar un show donde Pablo sería un ventrílocuo y Pedro su muñeco. ¡Ja!

Como siempre, todo sale mal. Y como siempre, ¡Yo reí!
¡Esos dos harían reír al mismísimo Capitán Ray Holt!


Curiosamente, Los Picapiedras salieron al aire en septiembre (1960). Y, a pesar que han estado en la televisión por mucho mucho mucho tiempo, realmente se hiceron pocas temporadas (seis). Quizá ese fue el mayor acierto de Hanna-Barbera Productions: ponerle fin a la serie.

Sí. Fin.

Inevitablemente pensé en Los Simpson, la otra serie animada que ha estado por mucho mucho mucho tiempo en la televisión. No les comparo. Yo no admito comparación entre ellas. Sin importar que los amarillos superen a los cavernicolas en cantidad de episodios al aire (574 vs 166, a la fecha), ni la enorme cantidad de audiencia que han tenido los de Springfield (en los 60s a penas habían televisores), ni los Emmys u otros premios incluídos, considero más a Los Picapiedras.


El problema de Los Simpson es no saber llegar a su fin. Sí, otra vez: fin.

La decadencia de los amarillos es evidente. Debieron quedarse en las primeras 6 temporadas.

No saber cuando poner fin algo puede resultar en provocar urgentemente el fin de algo.

Y la siguiente pancarta puede ayudarme en lo que viene:


Zidane supo cuando poner fin a su carrera en el fútbol profesional. Incluso cuando tenía tanto fútbol en sus botines (¡aun lo tiene!). Por ello a Zidane se le añora. Lastima por su incidente en la final contra Italia, pero apartando eso, su final como jugador profesional no fue en el momento deseado, pero si en el momento justo.

Caso contrario a Casillas o Raúl a quienes, a pesar de su leyenda, terminaron hastiando a quienes primero coreaban sus nombres.

El fin incorrecto.

Recuerdo las últimas temporadas de How I Met Your Mother, cuando era evidente que no sabían cómo poner fin a la serie. Y por poco y se pierden en la faena. La temporada final, tristemente, dejo muy tocada a toda la serie. Si bien no pecaron como Friends, no salieron limpios del asunto.

Los Sopranos, Breaking Bad y Seinfeld no pecaron así. SERIES MAYÚSCULAS. 

De las tres, considero este mi final favorito:


Las tres supieron exactamente cuando bajar el telón y poner fin al show, porque en ocasiones el show no debe continuar.

El final, a veces, solo es el inicio de algo. Si Black Black Sabbath no hubiera tenido su fin quizá nunca hubieramos escuchado Crazy Train. Y si RATM y Soundgarden no hubieran tenido fin, nunca hubieramos conocido esta joya:


Y así.

Recientemente, Sábado Gigante llegó a su fin. Y pienso que ya era hora. Un fin que se había tardado tanto, a pesar de la evidente caída de audiencia y el pobre contenido que el programa iba mostrando poco a poco. No es que Don Francisco como tal esté acabado, pero Don Francisco y su Sábado Gigante realmente ya respiraban artificialmente. 

Es más, me atrevo a afirmar que el programa (como Los Simpson) se sostenía más por la nostalgia a sus inicios que a cómo se acercaba su final.



Algunos finales se presienten. Otros se provocan. Están los inesperados. Están los programados. Incluso hay finales que no son tal cosa sino más bien un continuará...

Finales explicados. Finales que dejan a todos contentos. Finales inexplicables. Finales sin plan.

Fin. Fin. Fin.
Todo tiene fin.

También los blogs.

Quizá en 1966 alguien se cansó de Los Picapiedras. Algún ejecutivo pensó "esto no va más" y curiosamente fue lo mejor que pudo suceder.

Por eso seguimos añorándolos, riéndonos de los episodios una y otra vez. Pensando que nunca se fueron a pesar del final.


A veces, sin fin no hay eternidad.

Sea, pues.

1 comentario:

JLO dijo...

espero que esto no sea el fin de tu blog je... no soy fan de los Simpsons y de chico disfruté de los Picapiedras, así que te podría dar la derecha con esto...

y Seinfeld fue una genialidad pero 9 años es bastante, no se si no lo estiraron en algo...

no es fácil darle un final a las cosas... mas todavía si parecen que funcionan.... salu2 y espero tu próximo post je...