5.2.13

Los Miserables: De Broadway a Hollywood, sin el permiso de Victor.


Los Miserables. Al fin. Después de tanto. De la firma menos esperada: Tom Hooper (El Discurso de Rey). El musical. La "obra maestra"...

Hay quienes no comulgan con los musicales. Yo les veo de lejos, teniendo en mucha estima el género, más por sus buenos representantes que por afinidad. Respeto mucho la producción de un musical para el cine. Pocos directores no habituales (como este caso) al género han sido capacez de lanzarse a esas aguas y no ahogarse. Algunas de mis películas favoritas son musicales. Sin embargo, les evito. Por ello, ver Los Miserables nunca fue prioridad, hasta su nominación al Oscar.

O sea...


Si Victor Hugo viviera...

Como dice el título del post, esta película nació en Broadway. El concepto era elevar a la Gran Pantalla el espectáculo que se ha montado por años en el teatro, siendo quizá, la forma más breve (y tivial) de representar la obra de Victor Hugo.

Muchos ya ni siquiera recuerdan que Los Miserables es literatura. Y eso, además de triste, es trágico. Estamos hablando de una obra superior, cuya profundidad no puede ser demostrada ni sobre las tablas de un teatro ni en 160 minutos de cine.

Y por eso me había mantenido alejado de sus versiones. Por respeto.

Pero caí en la trampa. Y Fantine fue el anzuelo. O mi debilidad por Anne Hathaway.



El ruido que generó la interpretación de Anne fue tal que me sentí casi forzado a ver la película. El dato sobresaliente era que permitió que le cortaran el cabello frente a la cámara (¿Una sola toma?)... además, claro, de su destacada interpretación vocal.

Sí. Ayuda mucho su rostro a esa metáfora visual de la decadencia. Profanar lo puro y virginal. Convertir lo bello e intocable en algo degradante... El rostro de Anne ayuda. Luego, la interpretación, pues, no es nada del otro mundo. Lo de cortarse el pelo frente a la cámara lo han hecho otras antes, y eso de que fue en una sola toma lo pongo en duda por ciertos detalles en el encuadre.  Sin duda Tom se ayudó con Dreyer para encuadrar a Fantine en la escena donde interpreta I Have a Dream, que bien puede pasar por un video musical (Sinead O'Connor, Nothing Compares 2 U). Le ayuda mucho que tengamos en mente a Susan (Boyle).

Y nada más. La interpretación de Anne se queda en eso: cortarse el pelo, saber llorar y cantar sin desafinar... y eso que no se sabe cuántas tomas se hicieron para sus escenas.

Su nominación, pues, válida.



 Y luego, Hugh...


Quien también se cortó el pelo, aunque no frente a las cámaras. Quien también cantó, lloró, etc... De todos los personajes, quizá por presencia, le tocó el más difícil. Y, aunque no sea cum laude, le reconozco el esfuerzo.

Aquí, una anotación importante: todas las canciones son dobladas y pasaron el mismo proceso de producción (grabación, mezcla, ecualización, etc...) que pasa una canción en un disco. O sea, todo lo que usted, yo y todos vemos en pantalla es una mimica. Es calcado sobre una linea de tiempo (¿metrónomo?) melódica que no se puede ni debe romper. No hay improvisación.

Difícil.

En el teatro, pues, hay espacio para ello. Aquí, no. Ahora, a menos que la producción esté atrasada al extremo, aquí se puede cortar escena y repetir y repetir y repetir...

El reparto coral de Los Miserables tiene nombres fuertes.

Russell Crowe, como Javert. A quien no le da la nota, por cierto. Actor impuesto, creo, como los otros.


Sacha Baron Cohen y Helena Bonham Carter, como los esposos Thenardier. Sin mayor aporte. Los bufones de la película. La extravagancia.


Y Amanda Seyfried, como Cosette.


Por mencionar los nombres grandes.

Los primeros tres minutos de la película son dignos de una opera. Pensé erroneamente que estaba frente a una puesta en escena arriesgada, pero, en lo único que se arriesgo fue en no usar diálogos y convertirse en un largo, y muchas veces tedioso, video musical.

¡Si Victor Hugo viviera!

No creo volver a verla. Aunque no prometo nada, pues a mi hija parecio gustarle mucho, y como no alcanzaba a leer los subtítulos... preferiría que leyera la novela, pero solo tiene ocho años.

No le resto méritos. Le respeto, pero no le aplaudo. Porque cargo encima alguna experiencia de teatro, música y canto, le respeto. Sé que no es fácil. Sin embargo, por mi puede pasar al olvido.

Anne suena fuerte para el Oscar, pero por pura simpatía. Hugh... gracias por participar.

Si le hubieran dicho a Victor Hugo que su obra iba terminar siendo conocida así, estoy seguro que hubiera quemado el manuscrito final, tal como hizo cierto ser con cien poemas hace diecisiete años.

Paz.



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