20.2.13

CINCO COREOGRAFIAS


Uno baila. A veces, conscientemente; a veces, inconscientemente. Pero bailamos, todos. Unos bien, otros mal. Algunos viven de bailar, otro viven para bailar. El baile es parte del ser, querer ser y hasta el deber ser.

Bailar imitando. Seguir los pasos. Hacer la rutina. Como sea, todo sigue una cierta coreografía, a veces implícita.

A continuación, cinco coreografías que el autor del blog a ejecutado consciente o inconscientemente y una breve explicación de cada una.

1. Aunque no es una coreografía como tal, está en la lista porque los pasos fueron imitados fielmente al compás de la música cuando a penas era un niño. En algún momento escribí un post sobre ello, por lo que solo mencionaré que en lugar de aplausos me llovieron golpes. Todo el video (y canción) es una joya, pero si desea ir al punto, colóquese en el minuto 3:27 y vea la corta coreografía que menciono.



2. En la metamorfosis de niño a adolescente, tuve tiempo de divertirme con esta coreografía. Paso simple. Nada del otro mundo. Rap pegajoso a cargo del sujeto de moda. Película para adolescentes que pasaría directo al olvido, pero el baile... me recuerdo practicando con mi hermano en la sala de la casa. Váyase al minuto 1:28 cuando empieza el asunto al fondo, o al 2:37.  O, si dese entender el conexto total, véalo completo, o busque la película.



3. Esta me recuerda a mi madre y a mi hermano. Aunque resulte difícil creerlo, los tres hemos sabido divertirnos juntos. Y esta coreografía lo demuestra. Por favor, este véalo completo y, si puede, imagínese a dos jóvenes locos haciendo la coreografía frente a su madre solo por que sí mientras escuchan la canción, pero, por favor, no los imagine en esos trajecitos.



4. Esta se la bailé a mi hija para convenserla que viera la película que lleva como titulo el nombre de la canción y que al final no le gustó. Sin embargo, me divertí mucho haciéndolo. Por ella, lo haría otra vez. Claro, tendría que ensayar más. También, vea el video completo.



5. Y esta onírica. En un sueño, soy yo quien se levanta de la silla a bailar. Acosado por el sueño, el que se repitió varias veces, decidí hacer la coreografía una noche, a solas. Toda. No volví a tener ese sueño.



No son las únicas veces que he bailado. Es más, hay un video donde bailo, pero no sigo ninguna coreografía. Quizá algún día vuelva a publicar otras referencias de coreografías. Al momento, pueden juzgar estas.

Paz.

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