22.1.12

Silbidos a Mou en el Bernabéu, o de cómo empezar a educarlo


Vamos a educar al señor José Mourinho. Vamos a enseñarle madridismo. No hay garantía que lo aprenda o entienda, pero lo intentaremos. Alguien en el club olvidó hacerlo, o quizá no pudo. De mi parte, lo haré de gratis, aunque sé que le pagan una pasta considerable como para que ya tuviera iniciativa de conocer qué es madridismo, pero bueno...

Hay madridistas, y hay aficionados al Real Madrid, fanáticos.  Los primeros son los que conocen su historia, sus valores, su carácter.  Los saben hasta la última letra y nota del himno de la institución. Los que saben que una derrota no vence ni condiciona el espíritu del club.

Los segundos, aficionados, fanáticos, conocen parte de la historia, sobre todo la que tiene que ver con los títulos. Estos recuerdan que el Real Madrid es el único club que tiene nueve champions, pero ignoran cómo se consiguieron. Estos no entienden de valores y creen que carácter es protestar, insultar o agredir a todo aquel que se considera adversario.  Estos cantan a todo pulmón el "Hala Madrid, hala Madrid" del himno, pero solo eso.  Tienen la última camisa del primer equipo para estar actualizados, pero creen que las derrotas determinan o condicionan el espíritu del club.  Estos son muchos.

Hoy estaban los que coreaban "José Mourinho, José Mourinho" en el Bernabéu y, aparte, los que respondieron con pitos y silbidos a esos coros.  En ese último grupo, damas, caballeros, niños y José, están los madridistas, estoy yo.

Vamos a educarte, Mou, y la primera clase ya te la dio Tomás Roncero, un periodista madridista como el que más, cuando te explicó que puedes ser el "special one" en cualquier otro sitio, menos en este club. Los madridistas entendemos esto, claramente, y a eso vamos, Mou, a eso vamos, a que lo entiendas.

Una vez definido que ahora, como entrenador del Real Madrid eres el "special two" vamos a explicarte que, antes de que fueras entrenador, este era el club más exitoso de Europa, y aún lo es, y a eso tú, por el momento, solo le has agregado una Copa del Rey, cuyo único mérito es haberla ganado al mejor equipo del momento (por cierto, eso solo un madridista lo puede hacer, reconocer las virtudes de otros).

Hasta el momento, José, has hecho menos que Fabio Capello, o Bernd Schuster, quien por cierto fue jugador del club y como entrenador ganó en el Nou Camp y logró la última goleada al FC Barcelona en el Bernabéu, con pasillo incluído.  Hasta el momento, has hecho menos que muchos otros entrenadores, José. Admitelo.

Parece ilógico, pero puedes aprender madridismo de algunas conferencias de Pep Guardiola. Este, barcelonista de cantera, parece entender mejor a nuestro club y dice cosas como "Nunca me fío del Madrid" porque conoce nuestro coraje, o cosas como "Jugar en el Bernabéu es una experiencia única, sin igual" reconociendo la solemnidad del estadio, o detallitos como "No estoy acostumbrado a ver jugar al Real Madrid como un equipo pequeño".  Este señor barcelonista parece entender más que tú lo que es el madridismo. Pep jugó versus esa identidad (madridismo) como jugador y ahora como entrenador, y parece muy impactado por ella, al punto de decir que "el madridismo nunca perdio la fe, aun cuando estuvo a doce puntos de desventaja, mientras que nosotros a ocho nos suicidamos". ¿Lo ves, José?

Entiende, pues, José, que honramos tu curriculum, pero no es superior al curriculum del club y no es tan sorprendente dentro de la institución como el de otros que han hecho grande su historia.  Entiende, Mou, que no hay nada personal en los silbidos de hoy.  No eran a José Mourinho, el ser humano, el padre, el amigo, el soñador... sino contra el empleado, porque, recuerdalo, José, eres un empleado, y como tal, debes representar fielmente a la institución.  No solo poniendote alguna chaqueta con el escudo, sino emanando el espíritu de la institución.

Vamos a educarte, José, para que la proxima vez que digas "No nací madridista. Soy un profesional que trabaja para un club (o intenta defenderlo, según el periódico que se lea)" sepas agregar que aunque no naciste, eras o eres madridista esperas convertirte en uno de ellos y a amar al club hasta las lágrimas.  Porque así como en la historia biblica a un discipulo de Cristo lo identificaron porque hablaba como él, queremos que a ti, vayas donde vayas o estés donde estés te identifiquen como a uno de los nuestros. Y que no vuelvas a decir "un club" sino el club más grande del fútbol.

¿Tu no pediste entrenar al Real Madrid? ¿Por qué no te largas entonces? ¿Por orgullo? ¿Porque se dirá que te quedó grande la tarea? ¿Porque te ganó el pulso tu rival directo? ¿Por toda la pasta que cobras al final del año? ¿Porque quieres ganar algo y luego largarte para hacernos pensar que hiciste un favor al club? ¿O porque quieres convertirte en madridista?

No te equivoques. Las clases serán duras, pero solo queremos lo mejor para ti, porque así somos los madridistas. Espero que lo entiendas. Y que lo entiendas a tiempo.

¡Hala Madrid!


No hay comentarios: