2.1.10

Tres lecciones de año nuevo


1. Conoce a tus vecinos: De haber sabido que a mis nuevos vecinos les gusta amenizar carnavales en plena calle justo a la una de la madrugada del primer día del año, cuando algunos empezamos a dormir, no me hubiera quedado en casa a recibir el año nuevo sino que hubiera ido a dormir a cualquier otro lugar (un parque, por ejemplo) que me garantizara un mínimo de silencio para comenzar el año DURMIENDO COMODAMENTE!

2. Ser borracho cuenta: Si usted, por razones desconocidas, intenta viajar en horas nocturnas un día de asueto y por razones misteriosas se queda sin dinero para un taxi ¡no se preocupe! finja ser un borracho, suba a un transporte colectivo y de seguro lo llevarán ¡gratis hasta su destino!

Sí, aqui en San Salvador no vale ser anciano, viuda, madre soltera, discapacitado o infante, y no importa si solo va a viajar unas cuantas cuadras, la tarifa nocturna-asueto le será aplicada con severidad. De nada valen frases como "voy aquí cerca, a unas cuadras" o "si allí nomás voy"; el jovencito encargado de cobrar la respectiva tarifa le dirá "vale lo mismo donde vaya". Sin embargo, si usted es un borracho (o finge serlo) de seguro lo llevarán gratis hasta su destino (más de 7 km) y usted escuchará que los otros pasajeros, ya sea por querer irse rápido o qué se yo, le digan al encargado del transporte: "haga obra con el señor, llevelo". Sí, solo en San Salvador.

3. Lo que te gusto antes te gustará siempre: No hay nada mejor que comenzar el año viendo una película de antes, sí de esas que vale la pena repetirse una y otra vez. Claro, es mejor cuando se trata de películas que hablan de cosas que te gustan, como en mi caso, iniciar el año viendo Sexo, Pudor y Lágrimas me pareció la mejor forma de orientarme para el futuro inmediato.

Debo decir que el 2009 ha sido un año de locos. Me tuve que tragar los seis trofeos del Barcelona que, aunque los tienen bien merecidos, y lo reconozco, a los madridistas no nos hace sentir muy cómodos. Soportar la goleada del Alcorcón no fue nada agradable tampoco. Llegué a pensar que por la crisis, los cineastas y la industria del cine dejarían a un lado las películas de grandes presupuestos y, como fue en los años de las post-guerra y el neorealismo, se dedicarían a presentarnos historias más humanas y convincentes, ¡pero no! siempre hay un James Cameron que arruina el asunto... En fin, ¿Qué le vamos a hacer?

Voy a intentar hacer una lista de propósitos para el año nuevo, y luego les cuento. Mientras tanto les dejo una foto de un gustito que he querido regalarme y todavía no lo he conseguido, sin dudas estará en la lista:



2 comentarios:

MaRu-LaNdIa dijo...

Lo del Madrid ya es prueba superada mi querido Dear... este año nos ira mejor... nos ha ido mejor despúes de lo del Alcorcon

Folósofo dijo...

Definitivamente grandes lecciones.
Saludos