23.7.09

Los poemas en la pared


"... y no me preguntes
si está bien tu poema
porque hoy sabes que era malo;
Vaya! si tú no fuíste poeta..."

Fragmento de un poema de Jorge Antonio Ramírez, salvadoreño.


Mi primer contacto con la poesía se dió cuando era niño, y no fue leyéndo un libro, sino leyéndo la puerta del cuarto de mi tío, en casa de mi abuela.

Mi tío, que para esos días era un vago, según mi abuela, tenía por costumbre escribir (manchar) en las paredes de su habitación. La cubría con dibujos y algunos poemas que él escribía.

Así, memoricé mi primer verso: "pasas por mi casa, aunque no seas tú la que por mi casa pasas".

No fue sino hasta muchos años después que desarrollé una verdadero gusto por la poesía y comencé a leer a diferentes poetas nacionales e internacionales.  Sin embargo, quien indirectamente influyo a que me aventurara a escribir un poco de poesía fue mi tío, quizás porque me hizo sentir que la poesía estaba al alcance de cualquier loco soñador, que no era algo exclusivo de literatos.

Traigo esto a mención porque hace unos días le pregunte a mi abuela por los escritos de la pared y puerta que mi tío había escrito en su casa y ella me respondió que "todos estaban cubiertos con pintura nueva". "Esa manchazón la cubrieron con pintura las personas a quienes alquilé la casa", me dijo.

Me sentí triste porque, para mí, esa manchazón representaba un mural de inspiración.

Mi tío dejó la escritura. Parece que sólo los efectos de alguna hierba lo hacían producir versos y, al parecer, las hierbas las dejo hace tiempo. Ahora se dedica a reparar maquinaria defectuosa en una fabrica de ropa y a tratar de educar a mis dos primos adolescentes.

No sé si de vez en cuando escribe algún verso, pero sé que ha de recordar los que escribió. Creo que él, como muchos otros en este país, fue víctima de esa sentencia que dice que no hay poeta adinerado o que de poesía nadie come.

No sólo fue un verso suyo el primero que memoricé, sino también uno de sus poemas que, como los otros, reusó ser escrito en una hoja limpia de papel y decidió pintarse en los margenes de las páginas de una versión ilustrada del Don Quijote que mi padre guarda como reliquia y de la que aun se queja porque mi tío se la manchara.

Te escribo desde el sobresalto
de la huida al pelear.

Vives en mis sueños de ayer
y de estos días también.

sé, las horas pasan
sembrando el olvido.

Pero, ¿cómo me entenderás
sino te hablo, sino te digo, sino te miro?

El humo de la tarde oscurece mi semblante.

Lo que te digo es cierto
desde el crepúsculo de las profundidades del mar.

Mar color rubí,
o del color de tus ojos!

Yo he escrito muchos intentos de poemas, y me sonroja un poco cuando algunas personas se dirigen a mi como poeta. No lo soy. No me considero uno.

Cuando alguien dice que soy el poeta de la familia me parece injusto. Muchos vieron los mismos poemas que yo ví en las paredes de ese cuarto, salvo que lo consideraron manchazón.

Me es un poco vergonzoso hablar de esto con mi tío porque han pasado muchos años y él nunca ha hecho mención del asunto. Quizás porque siempre dicen cosas como "tu tío era loco", o "era vicioso", o "no tenía oficio", entre otras cosas.

Este post es una manera de honrar al poeta que alguna vez vivió (o vive) en la mente de mi tio, aunque sea anonimamente.

Si alguna vez he escrito un poema, es por culpa de los versos de esa pared.

Si algun lector escucha cosas como "de poesía no se come" o "ningún poeta es adinerado", recuerden que los poetas alcanzan una filosofía que pocos: no hay poeta que no sea rico, pues todos viven contentos con su estado.

Así que si alguien de pronto escribe en las paredes de su cuarto algunos versos o mancha sus libros preferidos, o sus informes de finanzas (como hice algún día con los de mi padre), déjelo en paz, recuerde que la poesía es una enfermedad incurable.


PD: si alguien cree que un poema no puede quitar el hambre, por favor, vea la película El Lado Oscuro del Corazón y luego me cuenta.

3 comentarios:

Aniuxa dijo...

Un poeta que vive anónimamente en la mente de alguien... xD I like it!

DeaR dijo...

Hola, si, es así justamente como vos decís.

Gracias por comentar.

c@rito dijo...

La poesía sin duda alimenta el alma...